Por: JOSÉ ANTONIO OLIVARES
Comprender
al hombre/mujer desde el punto de vista de su acción humana, pasa por conectar
lo físico y lo biológico con la economía, la psicología, lo ético y moral. Esto
permite explicar porque él/ella (como ser vivo), actúa y responde a situaciones
y hechos determinados, de manera espontánea e inclusive condicionada.
Los
orígenes biológicos y evolutivos del individuo tienen como objetivo
precisamente explicar esa conexión, es posible integrar de forma consistente
las ciencias naturales (física, biología) con las ciencias humanas y sociales
(psicología, economía, ética).
En
este artículo se tiene por objetivo relacionar como la acción humana
intencional no corresponde de manera natural con el Socialismo, porque éste
destruye la iniciativa personal y el libre albedrío del ser humano; y a su vez
vulnera derechos inalienables, tales como la propiedad privada y la libertad
económica.
Es por
ello, que cuando se estudia al ser humano desde el punto de vista físico y biológico
en su modo más básico, como por ejemplo, la búsqueda de alimentos y
fuentes de energía - en algunas ocasiones luchando con otras especies - se
puede observar su comportamiento competitivo, intencional y productivo, lo cual
le permite alcanzar objetivos o propósitos de sobrevivencia.
En
este sentido, Capella, F. (2012), en su artículo titulado: De la Interacción física a la acción intencional, señala:
“Los seres vivos son agentes autopoyéticos*:
trabajan para construirse a sí mismos, usan energía y materiales de su entorno
para su mantenimiento y reproducción; también actúan sobre su entorno,
modificándolo para su conveniencia. Los organismos son sistemas complejos
altamente estructurados y ordenados: están formados por múltiples agentes más
básicos integrados en un todo coherente.”
* Autopoyesis: Es la condición de existencia de los seres
vivos en la continua producción de sí mismos.
En la
búsqueda constante de recursos que les permite satisfacer necesidades y deseos,
los seres vivos demandan bienes y
servicios, de manera intencional. Es allí donde la ciencia económica juega un
roll fundamental, en su proceso de asignación de recursos escasos en su
mayoría, para satisfacer a colectivos o sociedades enteras con carácter
individual.
De
esta manera, Capella, F. (2012), menciona que: “…los organismos vivos son
agentes autónomos: tienen un sistema de control cibernético que dirige su
conducta en su propio interés, de modo que tienden a actuar de forma adecuada
para su supervivencia (los que no lo hacen mueren)”.
Partiendo
de la afirmación anterior, se podría mencionar que el Socialismo como sistema político es
anti-natural. Friedrich, E. (1880), en su obra titulada Del Socialismo Utópico al Socialismo Científico, define al
Socialismo “como el control por parte de la sociedad, organizada con todas sus
partes integrantes, tanto de los medios de producción y comunicación como de
las diferentes fuerzas de trabajo aplicadas en las mismas”.
Los
seres humanos que han tenido la experiencia de vivir en régimen socialistas,
ven mermadas sus acciones creativas e innovadoras que surgen de manera natural
en los procesos de interacción social,
en Socialismo al haber control de los medios de producción, la acción
humana intencional o deliberada se limita tomando en cuenta el tiempo y
espacio.
Según
Harnecker, M. (1979), analiza las características del modelo Socialista, resaltando
la dictadura del proletariado, en lo político, y la propiedad social de los
medios de producción más importantes junto a la planificación de la producción
social, en lo económico.
Por
ello, la propia naturaleza del socialismo se basa en la coacción y el impacto
coactivo sobre la sociedad, lo cual bloquea y dificulta el proceso innovador y
creativo propio de la acción humana.
Para
comprender más acerca de las implicaciones lógicas de la acción humana
intencional, se debe introducir el concepto de Praxeología, ciencia que basa su
estudio en los siguientes axiomas:
• El hombre actúa.
• Prefiere unas cosas a otras.
• Concurre a la acción para alcanzar sus
siempre mudables, pero en cada momento concreto y específico, fines.
• El factor tiempo influye en su accionar.
En
este sentido, Kirzner, I. (1960), señala que el objetivo económico se centra en
estudiar la acción humana, indicando:
… La forma particular de que un
individuo toma la acción humana está determinada por factores que incluyen
aquellos que configuran las condiciones ambientales específicas, así como
aquellos, que han dado forma al carácter y los valores del individuo. La
concepción de las ciencias de la acción humana reconoce que la forma de la
acción que se desarrolla en su realidad histórica, es el resultado de
influencias que van desde lo fisiológico a lo religioso, lo social, a la
geográfica. (p. 149).
Esa
innata capacidad que tiene todo ser humano para descubrir, crear y aprovechar las
oportunidades positivas que surgen en su entorno y actuar en consecuencia para
aprovecharse de las mismas es por naturaleza lo que nos distingue de los
animales; esa capacidad de crear y descubrir cosas dada las condiciones del
entorno, es posiblemente la causa potencial de progreso económico y de
bienestar colectivo que se diferencia entre un modelo libre a un modelo
socialista.
De
igual manera, Capella, F. (2013) señala:
“…Los
organismos vivos son sistemas físicos con una organización especial tal que se
autoconstruyen. La vida implica acción, trabajo, costes, uso de recursos,
economización. Los organismos son entidades complejas con muchas partes cuya
acción conjunta exige coordinación. La acción adecuada para la supervivencia y
el éxito evolutivo requiere mecanismos cibernéticos de control y dirección que
tengan en cuenta el estado del propio agente y del entorno”.
Ahora
bien, es importante mencionar que la acción humana ayuda a explicar el origen
del proceso económico, partiendo de las escalas de necesidades: subjetivas, sin
límites, con orden de urgencia y dinámicas. Resaltando las necesidades vitales
del individuo que requieren coordinación en su acción, trabajo, utilización de
recursos escasos; lo que tiende a generar en el individuo una fuerza
competitiva de carácter individual y de cooperación colectiva.
La afirmación anterior en
regímenes socialista no es viable. Todo lo contrario, el ser humano puede en su
proceso de formación y desarrollo bajo un entorno de libre acción, crecer con
carácter creativo, con valores individuales que les permite actuar en la
búsqueda de satisfacer sus necesidades y deseos obteniendo progreso y bienestar
en su calidad de vida.
Finalmente,
es importante comprender para el liderazgo político, económico y social actual
y futuro que hacen vida en las distintas regiones del globo, que el ser humano
actúa en función de su aprendizaje, relación con su entorno, conocimiento
científico y humano; desde cómo funciona el cuerpo y la mente humana
(físico-biológico y psicológico), hasta su comportamiento en las decisiones
económicas, en lo ético y moral que impactan en su bienestar. Esto permitiría
tomar las mejores decisiones en los político, económico y social para impactar
positivamente al colectivo o sociedad, sin perjudicar en los derechos
inalienables del ser humano.
Referencias Bibliográficas
Friedrich,
E (1880). Del socialismo utópico al socialismo científico. Cápitulo III, La
Revue socialiste, Nº 5.
Capella, F.
(2012). De la Interacción física a la acción intencional. Universidad FranciscoMarroqui.
http://www.juandemariana.org/comentario/5515/interaccion/fisica/accion/intencional/
Capella, F.
(2013). Vivir, actuar, pensar, sentir. Universidad Francisco Marroqui.
Harnecker,
M. (1979). Socialismo y Comunismo. Cuadernos de educación Popular. Edición
Número 7. http://www.rebelion.org